¿Cuánto sabes acerca de este modelo de negocio?

Alguna vez habrás escuchado que la tía Pili compra sus verduras de una granja que se las envía a su casa. Otras veces habrás oído que tu amigo Ricardo está apuntado a un club de comida y cada mes recibe productos gourmet. Otras veces te habrás enterado de que tu primo Paco organiza unas cenas temáticas con unos vinos seleccionados específicamente para él. ¿Qué tienen en común estas historias? Fácil, los tres protagonistas están apuntados a unas cajas de suscripción.

Mujer y hombre dentro de la parte inferior de la vista de caja – Imagen recuperada del repositorio de freepik.es –

Empecemos por una definición: ¿qué son las cajas de suscripción y por qué están en la boca de todos?

Las cajas de suscripción son un modelo de negocio que recalca los abonos: frente al pago de una tarifa fija mensual, los suscriptores reciben un producto o servicio en su casa. El contenido de estos boxes mensuales puede ser noto o sorpresa y esta es una de las primeras cosas que hace falta aclarar. Si te gusta la cerveza y quieres catar unas trapenses belgas, a la hora de elegir tu suscripción tienes dos opciones distintas:

  • Un surtido de 6 botellas mensuales previamente especificadas por la empresa. Por ejemplo, en tu primera entrega sabes que recibirás una botella de Achel, una Orval, una Rochefort, dos Grimbergen y una Chimay Gran Reserva.
  • Un surtido de 6 botellas mensuales sorpresa. En este caso, al eligir tus entregas recurrentes te limitarás a indicar las características de la birra que te gustaría probar y la periodicidad de tu suscripción. Todo lo demás lo dejas en las manos de los especialistas que se encargarán de seleccionar las botellas según tus indicaciones. Las mystery box no suelen contener productos convencionales ya que su objetivo es sorprender los clientes con una selección personalizada.

Resumiendo, las cajas de suscripción responden a dos tipos de exigencias: garantizar un recambio constante de los productos que más consumes o dejarte seducir por la proverbial caja misteriosa. En todos los casos, las empresas que ofrecen este servicio aseguran que el importe gastado será siempre inferior al precio que pagarías si compraras los productos por separado.

Un poco de historia: ¿cuándo nacieron las primeras cajas de suscripción?

Letter Carrier Collecting Mail – Imagen recuperada del archivo flickr del National Postal Museum de Estados Unidos –

Aunque las boxes mensuales parecen algo de la actualidad, este fenómeno viene de lejos. El primer caso de éxito se remonta a los felices años veinte, una década marcada por la prosperidad económica, el nacimiento de nuevos movimientos artísticos y el auge de la música jazz. Y mientras los americanos bailaban al ritmo de Louis Amstrong y Duke Ellington, un apasionado de los libros lanzaba el primer negocio por suscripción de la historia: The Book of the Month Club.

El protagonista de esta aventura empresarial es Harry Scherman, un editor canadiense afincado en los Estados Unidos. Al principio de su carrera, Scherman trabajó como copywriter en la agencia de publicidad J. Walter Thompson y fue allí donde intuyó el potencial de las ventas por correo. Su primer intento no tuvo mucha suerte – el Little Leather Library, unas cajas a domicilio que combinaban un libro de cuero con un cofre con dulces – y sin embargo fue esencial por el éxito de su futuro negocio. En efecto, Harry Scherman aprendió de sus errores y en el 1926 lanzó The Book of the Month Club, un negocio por suscripción que enviaba a sus miembros las mejores novedades editoriales publicadas cada mes. La idea gustó a la burguesía de la época y a finales de 1926, más de 46.000 americanos estaban suscritos a su club del libro. The Book of the Month Club ha sobrevivido al paso del tiempo y sus cajas literarias siguen cosechando éxito entre los lectores más empedernidos.

Birchbox: el Renacimiento del “discovery e-commerce”

Cuando los negocios por suscripción parecían haber agotado sus encantos, Katia Beauchamp y Hayley Barna lanzaron en el mercado Birchbox, el primer subscription business con productos de belleza y lifestyle. Al igual que Harry Scherman, las dos intuyeron que un surtido mensual con aguas micelares, mascarillas faciales, bálsamos, gloss y otros artículos de maquillaje podría revolucionar el mercado de los cosméticos. Era el 2010 y aprovechando el boom de los e-commerce, Beauchamp y Barna consiguieron una financiación de 1,4 millones de dólares que reinvistieron en su criatura empresarial. Desde entonces, Birchbox envía muestras de productos para el cuidado facial, capilar y corporal además de unos artículos de maquillaje, siempre en tamaño reducido. La posibilidad de probar productos y descubrir nuevas marcas es el secreto del éxito de Birchbox y a diez años del lanzamiento, muchas empresas se han inspirado a su modelo de negocio (puedes verlos en nuestra categoría de “belleza”). 

Resumiendo, ¿qué puedo encontrar en una caja de suscripción?

Literalmente de todoLos box mensuales están viviendo su época de oro y abarcan un gran número de productos. Comida gourmet, ropa, libros, vino, productos para tu mascota, cerveza, café a domicilio…el listado crece de mes en mes y algunas cajas de suscripciones son tan particulares que podrías pensar que te estamos tomando el pelo. Este es el caso de Battlbox (link: https://www.battlbox.com/), un negocio que envía a sus miembros kits de supervivencia pero también el de Henny+Roo (link: https://hennyandroo.cratejoy.com/), unas cajas mensuales con suministros para pollos y obsequios para sus dueños humanos. Estas empresas envían solamente en los Estados Unidos y si algún día deciden extender su business en Europa, ¡seguramente las encontrarás en nuestro buscador!

Deja una respuesta